En búsqueda del sueño americano
- Noemi Nayap

- 2 may 2022
- 2 Min. de lectura
Se fue del país por mejores oportunidades
Marino Zavaleta Matos se fue del Perú hace 30 años, buscando una mejor calidad de vida, sin imaginar que, las dificultades al llegar a un país extraño lo llevarían en un camino de ardua lucha y esfuerzo por la ilusión del sueño americano. De esa manera, valdría la pena dejar su vida cotidiana.

El motivo principal de su partida fue la organización y estructura del estado peruano. Ya que al ver como la corrupción traía consigo pobreza, analfabetismo, índices de calidad de vida muy bajos y la riqueza solo de un pequeño sector de la población. Por ello estudió inglés y emigró por un mejor futuro.
Él ahora vive en California, trabaja como electricista en un país donde existen oportunidades si se trabaja duro. Marino Zavaleta resalta cómo se interactúa y se respeta, no se juzga a las personas por sus acciones, creencias, orientación o aspecto físico. Las acciones positivas son por lo que realmente se aprecia a alguien, ya sean migrantes o nativos.
Decidió ingresar a una escuela durante 5 años para dominar por completo el idioma. En el transcurso conoció a Peggy de Kentucky y a Evelyn Joslyn de California, quienes se convirtieron en sus mejores amigas durante más de 25 años y son gerentes de propiedades, inclusive, donde radica.
Con el tiempo decidió no casarse, algunas personas simplemente no nacen para ello y él es una de ellas. Tuvo alguna vez una novia en Perú durante una temprana juventud, pero desde que llegó a Estados Unidos, ninguna. A pesar de estar soltero por tanto tiempo casi nunca está solo ya que tiene conocidos y amigos con los que comparte gratos momentos.

La pandemia fue una época difícil para él, puesto que el trabajo escaseaba y la salud apremiaba. No solo para la mayoría de sus amigos latinos si no también para los nacidos en aquel país. Siendo parte de la población vulnerable, tuvo mucho cuidado al trabajar y hasta la fecha usa mascarilla, con el fin de prevenir.
Con la llegada de las vacunas, el trabajo aumentó y con ello, se dio el retorno a las aulas, Marino, ha visto el incremento de trabajo en los diversos rubros, así como la disminución de contagios, ahora ya puede salir a visitar a sus amigas y seguir pasando gratos momentos con ellas. También ha perdido el temor de contagiarse por salir de compras o tan solo pasear en sus ratos libres, obviamente con la precaución debida.
Recuerda al Perú con nostalgia, extraña la gastronomía, la calidez de sus amistades de la infancia y los hermosos paisajes, posiblemente vuelva cuando ya no pueda trabajar. Cuando las fuerzas le abandonan, pero haya vivido lo que su corazón quiso, volverá a la tierra que lo vio nacer y lo verá morir.
Trujillo, 30 de abril del 2022.
Noemi Nayap Pape.




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